Cómo leer el resultado de rentabilidad de un trabajo
El ingreso es lo que generó el trabajo. La ganancia es lo que queda una vez pagado todo lo que costó hacerlo. Un trabajo que facturó 6,000 dólares y consumió 5,400 dólares entre mano de obra, materiales y subcontratista dejó 600 dólares, y ninguna cantidad de trabajo extra a ese precio lo va a arreglar.
Esta calculadora separa dos números que muchos oficios tratan como uno solo. La ganancia esperada viene de la cotización con la que se calculó el trabajo. La ganancia real viene de las horas que en verdad trabajaste y los materiales que en verdad compraste. La brecha entre las dos es el número que vale la pena leer, porque te dice si la cotización quedó corta, si el día se alargó o si el precio de un proveedor cambió después de cotizar.
Las horas que nadie anotó siguen siendo horas que alguien trabajó, y siguen costando dinero. Dejarlas fuera no hace que un trabajo sea más rentable; solo hace que la respuesta sea menos cierta. Un descuento funciona igual: quitar 300 dólares al final saca esos 300 dólares directo de la ganancia, porque ninguno de los costos del trabajo bajó con él. Por eso aquí un descuento reduce el ingreso y nunca el precio cotizado sobre el que se calculó la ganancia esperada.
El impuesto sobre ventas se deja fuera a propósito. No forma parte de lo que ganó el trabajo, así que escribe cada cifra antes de impuestos.
Zeus anota las horas, los materiales, los gastos y los pagos en el trabajo mientras se hace, así que los números reales ya están ahí cuando quieres revisar alguno.