El recargo y el margen no son el mismo número
El recargo se mide sobre lo que te cuesta el trabajo. El margen se mide sobre lo que cobras. El mismo trabajo produce dos porcentajes distintos, y mientras más grande el número, más se separan: un recargo del 20% es un margen del 16.7%, pero un recargo del 100% es apenas un margen del 50%. El mismo dinero, dicho de dos formas.
Importa de qué dos números partas, y por eso esta herramienta te lo pregunta. Costo y precio juntos te dan ambos porcentajes. Costo con cualquiera de los dos porcentajes te da el precio. Precio con cualquiera de los dos porcentajes te da el costo. Recargo y margen juntos no te dan ninguno, porque son la misma proporción escrita dos veces: ningún par de porcentajes puede decirte cuánto cuesta algo.
Lee la cifra de dinero que te queda, no solo el porcentaje. Ese monto es lo que carga con tus gastos generales, tu propio sueldo y cada hora que nunca llegó a la factura. Un porcentaje que suena saludable por sí solo puede quedar en muy poco una vez terminado el trabajo.
El error que esto expone es cotizar con un recargo creyendo que es el margen. Un proveedor te da un costo, tú agregas tu porcentaje habitual y el margen que realmente conservaste es más chico que el número que tenías en la cabeza. Pasa en cada trabajo, en silencio. Deja de ser una adivinanza cuando el costo y el precio viven en la misma línea, que es justo lo que hace la Lista de precios de Zeus.